El teléfono móvil se ha convertido en una herramienta fundamental para comunicarnos, informarnos y entretenernos. Sin embargo, para muchas personas mayores, aprender a usarlo puede resultar complicado, frustrante o incluso abrumador. La buena noticia es que, con paciencia, empatía y algunos consejos clave, es posible acompañarlos en este aprendizaje de forma positiva y sin estrés.
Entender sus miedos es el primer paso
Es importante ponernos en su lugar. Muchos mayores sienten miedo a “romper algo”, a tocar donde no deben o a no entender la tecnología. Otros piensan que “ya no están para aprender”. Validar estas emociones y transmitirles calma y confianza es esencial para que se sientan capaces.
Empezar por lo básico y útil
No es necesario enseñar todas las funciones del móvil desde el primer día. Lo ideal es comenzar por aquello que realmente les va a servir en su día a día, por ejemplo:
Contestar y hacer llamadas
Enviar y leer mensajes
Ver fotos de la familia
Usar WhatsApp para comunicarse con hijos y nietos
Cuando ven que lo que aprenden tiene una utilidad real, aumenta su motivación y confianza.
Ir despacio y repetir las veces que haga falta
Cada persona tiene su propio ritmo de aprendizaje, y en la tercera edad es normal necesitar más tiempo y repetición. No hay que corregir con prisas ni mostrar impaciencia. Repetir los pasos con calma, usando siempre el mismo método, ayuda a fijar los conocimientos.
Un buen truco es hacer que sean ellos quienes toquen el móvil, guiándoles verbalmente en lugar de hacerlo nosotros.
Aprendizaje práctico y adaptado
Usar un lenguaje sencillo y adaptar el móvil a las necesidades de la persona mayor es clave para facilitar su aprendizaje. Es importante evitar tecnicismos y explicar cada función con palabras simples y ejemplos cotidianos, guiándoles paso a paso.
Además, configurar el teléfono con letra más grande, mayor volumen, aplicaciones importantes visibles y sin iconos innecesarios ayuda a que el móvil resulte más intuitivo, menos confuso y mucho más fácil de usar.
Paciencia, refuerzo y acompañamiento
El aprendizaje debe ser una experiencia agradable, no una obligación. Si un día no tienen ganas o se sienten cansados, es mejor parar y retomar más adelante. El buen humor, una sonrisa y un ambiente relajado hacen que todo sea más fácil.
Nuestro compromiso ante las nuevas tecnologías
En nuestra residencia, respetamos el ritmo de aprendizaje de nuestros mayores y los acompañamos con paciencia y empatía. Les brindamos confianza y seguridad, haciéndoles entender que la tecnología puede ser un recurso útil en su día a día.
